CIUDAD DE MÉXICO.- El Pacto por México, que firmó el domingo el flamante presidente, Enrique Peña Nieto, del centrista Partido de la Revolución Institucional (PRI), con los referentes del derechista Partido de Acción Nacional (PAN) y del centro izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), duró pocas horas, ya que la conducción de esta última expresión desconoció todo acuerdo el lunes.
El Pacto fue rubricado "a título individual por Jesús Zambrano (líder del PD) y no cuenta con el aval de ninguna instancia de dirección ni tiene ninguna validez para el partido", declaró el secretario general de esa agrupación, Alejandro Sánchez.
El congreso nacional partidario se celebrará a mediados de mes, y allí podría tratarse este tema junto con el análisis "jurídico y político" de la actuación de Zambrano, a quien Sánchez acusó de haberse "dejado llevar por el canto de sirenas" de Peña Nieto. Se especula con que el PRD se fracturará.
La asunción del mandatario fue el sábado, en medio de fuertes incidentes callejeros que dejaron más de 120 heridos, 98 detenidos y una sede del PRI incendiada. Los daños causados por manifestantes encapuchados ascendieron a unos U$S 2,2 millones. El movimiento YoSoy132, que convocó a una protesta pacífica para esa jornada, denunció que el Estado montó un "escenario que incitó al conflicto", al desplegar una desmesurada fuerza policial.
Ayer, Peña Nieto anunció que incrementará la inversión en las Fuerzas Armadas para brindarles mayores condiciones e instrumentos para ejercer su trabajo, pero aclaró que anunció continuarán con las tareas de seguridad interior sólo hasta implementar un plan gradual que traspase la lucha contra la violencia organizada y el narcotráfico a la Policía. (Télam)